Océano interior

Océano interior invita a aventurarse en las profundidades. En un viaje a través de paisajes polares y hielos permanentes, más allá de las orillas continentales, presentamos la inmersión oceánica como un encuentro con lo más remoto y lo más íntimo a la vez, hacia lo desconocido que habita en nosotros mismos. 

Un archipiélago de obras emerge con sus hábitats fantásticos y sus geologías abisales. Desde bosques de macroalgas hasta paisajes australes donde persiste la vida y la memoria planetaria, el océano aparece como un archivo de tecnologías elementales: es allí donde surgieron las primeras metamorfosis de la vida y donde se gestan las transformaciones futuras. Criaturas bioluminiscentes, corrientes invisibles y mundos sumergidos reactivan un asombro primordial, capaz de transformar nuestra manera de ver, sentir y pensar. Las inmensas masas de aguas son un territorio de descubrimiento, donde la fascinación puede abrir paso a la imaginación de formas de vida más empáticas y complejas. 

En un contexto de creciente explotación de los ecosistemas marinos, Océano interior aboga por imaginar respuestas positivas a preguntas acuciantes: ¿cómo nos adaptamos a un entorno cambiante? ¿Qué podemos aprender de las especies que habitan el océano? Escuchar la murmuración oceánica, además, implica abrir un espacio para la pausa, la paciencia y la empatía profunda. En medio de un presente saturado de urgencias y miedos, esta exposición propone un cambio de perspectiva: descender y navegar por otros ritmos y estados de la materia, a través de mitos, narraciones, historias de diásporas e investigaciones científicas que, gracias al poder emocional de la experiencia estética, expanden los límites de lo conocido.

Glosario

Antropoceno: Era geológica propuesta para describir el impacto de la actividad humana sobre la Tierra, incluyendo cambios en el clima, la biodiversidad, los océanos y la atmósfera.
Catábasis: En la literatura y la mitología clásica, descenso de un personaje al inframundo o a un ámbito simbólico asociado con la muerte, la profundidad y la transformación.
Especies ingenieras: Organismos que crean, modifican o mantienen hábitats, alterando los componentes físicos, químicos o biológicos del entorno.
Hidromancia: Práctica adivinatoria que consiste en predecir el futuro o revelar aspectos ocultos mediante la observación del agua.
Pasaje del Medio: Trayecto central del comercio transatlántico de esclavos, durante el cual millones de africanos fueron transportados en condiciones inhumanas desde África hacia América.
Testigos de hielo: Núcleos extraídos de glaciares o capas de hielo que conservan registros climáticos y atmosféricos de épocas pasadas.
Zona de medianoche: Región del océano situada entre aproximadamente 1000 y 4000 metros de profundidad, caracterizada por la ausencia total de luz solar, bajas temperaturas y alta presión.

Comunidades más-que-humanas

El Movimiento Habitar las Algas y el Instituto de Conservación de Ballenas son colectivos que exploran el océano Atlántico Sur mediante la ciencia y el arte, para afrontar el cuidado de la naturaleza y desarrollar otros modos de convivencia entre los seres humanos y otras formas de vida. Ambas experiencias son un ejemplo de cómo comprender el océano con más empatía. Para conocer otros modos de existencia, es necesario sumergirse e imaginar nuevas relaciones “multiespecie” donde la técnica, la creatividad y la ética se potencien mutuamente.

El Movimiento Habitar las Algas reúne a investigadores de distintas organizaciones de la ciencia argentina, como el Instituto de Biología de Organismos Marinos y el Centro Austral de Investigaciones Científicas, ambos dependientes del CONICET. Durante dos residencias en la Patagonia, el colectivo trabajó en bosques submarinos de algas de hasta 20 metros de profundidad, registrando interacciones entre especies mediante dibujos, herbarios, fotografías en cianotipo y grabaciones de paisajes sonoros. 

El Instituto de Conservación de Ballenas, inspirado en el trabajo del biólogo Roger Payne en Península Valdés, desarrolla un importante programa de investigación científica y educación ambiental desde 1995. Su equipo emplea el método de la fotoidentificación desde aviones y drones, para estudiar cada ballena como parte de redes ecológicas complejas. Allí se cruzan investigaciones de “tiempo profundo”, sobre su larga historia de millones de años en los océanos, con la actualidad, en la que son afectadas por la explotación humana de los mares.

Destino Antártida

En estos tres proyectos tan diversos se cruzan la ciencia, el arte y la ecología. Cada uno despliega distintas maneras de habitar y transformar el mundo que contribuyen a los debates actuales sobre el futuro de nuestra relación con el planeta.

Expedición Austral Argentina
Como parte de la política de expansión del Estado argentino durante la Campaña del Desierto (1878-1885), la Expedición Austral Argentina (1881-1882) inauguró la exploración científica nacional en el extremo sur. Bajo el mando de Giacomo Bove y Luis Piedrabuena, participaron naturalistas como Giovanni Roncagli, quien documentó el viaje con ilustraciones de la geografía social y física de los mares australes.

Amancio Williams
Un siglo más tarde, por encargo del Comando Antártico del Ejército, el arquitecto Amancio Williams (Buenos Aires, 1913-1989) proyectó una ciudad utópica en la Península Antártica (1980). Inspirado en las utopías urbanas de principios del siglo XX, pero adaptándolas a un hábitat extremo, imaginó una ciudad autosuficiente, con transporte eléctrico, servicios y sistemas de regulación ambiental.  

Carlos Ginzburg
Pocos años antes, el artista Carlos Ginzburg (La Plata, 1949) utilizó imágenes, textos y materiales cotidianos para crear su obra 10 ideas de arte pobre (1971), donde concibió proyectos de colaboración entre fuerzas humanas, vegetales y minerales para intervenir en el entorno geográfico de la Argentina. 

Artistas, arquitectos y científicos: Erica Bohm (Argentina, 1976), Giacomo Bove (Italia, 1852) & Giovanni Roncagli (Italia, 1857), Aurora Castillo (Argentina, 1987), Julian Charrière (Suiza, 1987), Jimena Croceri (Argentina, 1981), Gustave Doré (Francia, 1832), Drexciya, Carlos Ginzburg (Argentina, 1946), Max Hooper Schneider (Estados Unidos, 1982), Pierre Huyghe (Francia, 1962), Instituto de Conservación de Ballenas, Movimiento Habitar Las Algas (SOA Argentina, CONICET, Oceanar, Kalfu Mapu, Marea Sintiente, UTN, UNTDF, Ecocentro), Roger Payne (Estados Unidos, 1935), Juan Pablo Renzi (Argentina, 1940) y Amancio Williams (Argentina, 1913)

Curaduría: Alfredo Aracil, en diálogo con Victoria Noorthoorn y Patricio Orellana
Diseño museográfico: Iván Rösler
Coordinación general: Agustina Vizcarra y Noelia Magnelli
Producción: Laura Roldán
Coordinación de técnica: Guillermo Carrasco
Coordinación de montaje: Germán Sandoval