La bella y la bestia

Cristóbal León (Santiago de Chile, 1980) y Joaquín Cociña (Concepción, Chile, 1980) filmaron una fracción de su primer largometraje titulado La Casa Lobo dentro del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. La película narra la historia de una joven alemana que se ve atrapada en una casa. Según el dueto, “cada vez que ella expresa de algún modo su voluntad de irse, el universo físico y temporal de la casa se destruye y vuelve a construirse de una nueva manera. En La Casa Lobo todas las cosas, la casa, las personas e incluso el tiempo son moldeables como el barro. Los muros se mueven, las personas envejecen y rejuvenecen, y el tiempo va en distintas direcciones”.

El trabajo sobre lo múltiple y sus transformaciones, que aparece tanto en el guión de la película como en la estrategia de producción, también tiene su eco en la técnica usada. Partiendo de la escultura y el dibujo, León & Cociña tomaron fotografías para desarrollar películas animadas mediante la técnica del stop-motion. El set fue también un taller de artistas, una instalación, una escenografía para una performance en vivo.

Dentro de la exposición se proyectaron otras tres películas que acompañaron el proceso de filmación. Lucía y Luis, los dos primeros cortometrajes de los artistas que, junto a La Casa Lobo, conforman una trilogía, y con las que el público pudo acercarse al núcleo narrativo de los inicios: la fábula infantil que mezcla lo fantástico con la pesadilla. Y Los Andes, uno de sus últimos cortos, presentado en la 55° Bienal de Venecia, en el que las pesadillas se tornan más densas con referencias al nazismo esotérico de raigambre chilena o a sectas religiosas de nazis exiliados en el sur de Chile, como Colonia Dignidad.