Luciana Lamothe. Contacto

Luciana Lamothe trabaja tensando al máximo el equilibrio entre dos elementos claves de la práctica artística: la forma y la función. Y si a ambos se le suma el principio moderno de la verdad de los materiales, a partir del cual todo material debe ser utilizado de la manera más apropiada y sin ocultar su naturaleza, la combinación da inicio a un drama dentro de la obra que acontece siempre como acción.

Lamothe despliega un mecanismo que debe ser operado por el espectador. Con su movimiento activa la inercia de una estructura cuya fuerza comienza leve, pero se vuelve expansiva y viral para tomar contacto con el espacio negativo de la escalera del museo. La máquina tiene un espíritu constructivo, emanado a partir de sus materiales (caños, nudos de andamiaje y tablones de fenólico) que son usados generalmente para armar andamios. Pero la obra ya no tiene como función ser una prótesis arquitectónica, apuntalamiento o herramienta destinada a la construcción, sino una escultura monumental posible de ser recorrida.

Con la extensión del cuerpo a la escultura y de esta al edificio, Lamothe buscó achicar gradualmente los saltos de escala: tener la sensación de llegar a abarcar algo que nos excede. El objetivo de Contacto fue atravesar una experiencia individual de reconocimiento espacial y reflexión constructiva, poniendo en tensión al espacio público: la convivencia con sus elementos cotidianos, la prueba de sus límites, la transformación de su uso y la conciencia espacial desde una percepción corporal, concreta y en tiempo real.