Juliana Iriart. Sintonía para un convocante

Una forma de ingresar vitalidad en un museo es provocar una experiencia del tiempo en el espectador: que la misma estructura del proyecto proponga un relato lineal mientras existe la posibilidad de percibir un pasado y un futuro dentro del presente de la obra y que las piezas al acumularse propongan nuevas simultaneidades. El Moderno invitó a Juliana Iriart a trabajar bajo esta estructura y desarrollar un proyecto que se inició en marzo para que originara un encadenamiento que finalizara en junio.

La exposición se estructuró por capítulos y, por lo tanto, se conformó en el tiempo por la sumatoria de piezas que la artista desplegó en los espacios comunes del Moderno durante tres meses.

Capítulo l / Hombre agua: campana colgada en escalera metálica con tres cuerdas para tocar a distancia.

Capítulo ll / Oro en paño: pieza de papel de regalo y bolsa riñón, que cambia su apariencia con el aire.

Capítulo lll / Presa grande: estructura de varillas de madera distribuida en el espacio aéreo del museo, cuyo movimiento encadenado se produce por pequeños roces.

Capítulo IV / El largo de la sombra: dispositivo sonoro que se opera tirando de una soga que cuelga en uno de los descansos de la escalera.

Capítulo V / Techo estrellado: mural amarillo y espejo intervenido, que genera un paisaje a contra luz.

Capítulo VI / Canto rodado: dos mangas de viento en la fachada del museo dan la bienvenida al público. Dentro del edificio, un dispositivo para arrojar piedras al agua traslada piedras desde el primer piso a la planta baja.

Capítulo VII / Penumbra blanca: lanzamiento colectivo de papel picado desde la terraza del museo hacia la avenida San Juan.

Juliana Iriart (Buenos Aires, 1976) egresada de la Escuela Superior de Arte Visuales Martín Malharro de Mar del Plata. Participó en el taller dirigido por Proyecto Trama, Intercampos y el Centro de Investigaciones Artísticas (CIA). Sus exposiciones individuales incluyen: En el mar no hay ramas (No hay ramas en el mar), Zabaleta Lab (2013); Ojos de papel, Galería Nora Fisch (2012) y Olor a bosque (El olor del bosque), Centro Cultural Recoleta (2010).