Cristina Schiavi: Órbita cromática

Este proyecto a gran escala creado para el ingreso del Museo Moderno constituye la puerta de entrada al programa de exposiciones 2022, Un día en la tierra. Con Órbita cromática, Cristina Schiavi expande su participación en la exposición Vida abstracta, ubicada en el primer piso del museo. La producción de Schiavi se desarrolla, desde finales de los años ochenta, en la pintura, la escultura y el video, disciplinas que le permiten, por un lado, construir un lenguaje propio que amplía las posibilidades de la abstracción y, por el otro, conjugar sus investigaciones sobre el espacio y la teoría del color.

El modo envolvente de intervenir la arquitectura y la creación de una composición circular se inspiran en la obra Hacia el infinito II (1977-1978), de Ana Kozel, artista del patrimonio del Museo Moderno que desarrolló una extensa carrera a partir del estudio de la astronomía, inspirada por las formas planetarias y los recorridos orbitales. A través del uso del CorelDraw –uno de los primeros programas de diseño en computadora–, con el cual trabaja desde los años noventa, Schiavi crea una composición de formas geométricas que luego se convierte en una pintura mural. Órbita cromática proyecta un espacio cósmico para transformar el recorrido del museo.

Cristina Schiavi expande su participación en la exposición Vida abstracta con la obra Órbita cromática. La producción de Schiavi se desarrolla, desde finales de los años ochenta, en la pintura, la escultura y el video, disciplinas que le permiten, por un lado, construir un lenguaje propio que amplía las posibilidades de la abstracción y, por el otro, conjugar sus investigaciones sobre el espacio y la teoría del color.

El modo envolvente de intervenir la arquitectura y la creación de una composición circular se inspiran en la obra Hacia el infinito II (1977-1978), de Ana Kozel, artista del patrimonio del Museo Moderno que desarrolló una extensa carrera a partir del estudio de la astronomía, inspirada por las formas planetarias y los recorridos orbitales. A través del uso del CorelDraw –uno de los primeros programas de diseño en computadora–, con el cual trabaja desde los años noventa, Schiavi crea una composición de formas geométricas que luego se convierte en una pintura mural. Órbita cromática proyecta un espacio cósmico para transformar el recorrido del museo.