Museo Vivo 2021

Kilometro 1 es la nueva propuesta del Museo Moderno para vincularse con el barrio de San Telmo. Su objetivo es visibilizar, señalar, poner en valor y potenciar a los artistas, sus talleres y las propuestas creativas, sociales y culturales que se desarrollan en la comunidad del barrio.

El Museo sale al barrio con una serie de acciones y se conecta, a través de sus programas educativos, artísticos y editoriales con instituciones de San Telmo, El Mercado, la Feria, los templos, el parque, la plaza y sus públicos específicos: niños, jóvenes, adultos, personas en situación de vulnerabilidad económica y social, educadores y personal de salud y sus deseos y necesidades.

KM1 en Brasil 675

Taller de Lucila Gradin
Vista del hall de ingreso
Taller de Emilia de las Carreras
Exposición Maniobras focales, de Francisco Montes
Taller de María Carballo
Taller de Sofía Gallo
Previous
Next

Fotografías Julián Terán y Francisco Montes, cortesía de Brasil 675, 2021 

KM1 te acerca a la obra de artistas de la ciudad a través de sitios que forman parte del mapa artístico y cultural de San Telmo.

Hoy presentamos Brasil 675, un espacio de talleres de artistas dentro de una casona antigua sobre Av. Brasil, muy cerca del Parque Lezama.

La casa, de gran valor patrimonial, tiene tres pisos y una decena de habitaciones. Aunque fue originalmente construida para una familia por los arquitectos Lanús y Hary, durante muchos años tuvo diferentes funciones, como hostel y albergue de adultos mayores. En 2015 comenzó a funcionar Casa Zur, con eventos culturales aislados, muestras de arte y música. Ese mismo año comenzó a ser sede de talleres de la residencia URRA, donde confluyeron artistas de todo el mundo. Entre 2016 y 2019, con varios espacios restaurados, Casa Zur posibilitó el establecimiento de estudios permanentes para artistas argentinos.

Desde 2020, en el contexto de la pandemia, el espacio cambió y sus miembros conformaron el grupo Brasil 675, con la intención de instalar nuevos talleres. El proyecto actual abarca el edificio en su totalidad, donde tienen sus talleres Emilia de las Carreras y Francisco Montes, quienes participaron recientemente del programa KM1, María Carballo, Cervio Martini, Julián Terán, Sofía Gallo y Lucila Gradin. También se realizan exposiciones temporales, estudios abiertos e intervenciones de espacios específicos de la casa por artistas invitados.

KM1 en Boca de fuego

Fachada Munar Arte
Talleres Boca de fuego
Taller de Aurora Castillo en Boca de fuego
Taller de Ulises Mazzucca en Boca de fuego, 2020
Ulises Mazzucca, Magia en mi cuarto, 2021, tiza pastel sobre papel, 100 x 100 cm
Taller de Ulises Mazzucca en Boca de fuego, 2019
Taller de Laura Códega en Boca de fuego, 2019
Taller de Cartón Pintado en Boca de fuego, 2021
Detalles de obras de Cartón Pintado en Boca de fuego, 2021
Previous
Next

(Fotos: 1 a 4 y 6 a 9, de Joaquín Wall; 4, de Sol Navedo. Cortesía Munar) 

KM1 te acerca a la obra de artistas de la ciudad a través de sitios que forman parte del mapa artístico y cultural del barrio San Telmo.

Hoy presentamos Boca de fuego, un espacio de talleres para artistas cercano al barrio, que funciona desde 2018 en Munar Arte, ubicado en Av. Pedro de Mendoza 1555, frente al icónico transbordador de La Boca.
En el primer piso, nueve artistas trabajan y desarrollan sus obras durante dos años. El artista Carlos Herrera, director artístico de Munar, realiza también la coordinación de las actividades. El objetivo es acompañar la producción de artistas jóvenes cuyas obras tienen un fuerte vínculo con los materiales, las técnicas y los oficios.

Boca de fuego es un espacio abierto sin puertas divisorias, único para estimular el encuentro y el trabajo grupal. Allí fueron producidas todas las obras que participan en la exposición Ulises Mazzucca: Gimnasia espiritual, que puede visitarse en el Museo Moderno. Mazzuca ha compartido este taller junto a muchos otros, como Cartón Pintado y Aurora Castillo, quienes participaron recientemente en el programa KM1 exponiendo sus obras en distintas locaciones del barrio de San Telmo. Artistas residentes 2020-2021: Cartón Pintado, Inés Beninca, Jazmín Kullock, Matisto, Nazareno Pereyra y Stella Ticera.

KM1 en la Basílica San Francisco

Horacio Butler, La glorificación de San Francisco (detalle), 1972, tapiz, 1200 x 800 cm
Horacio Butler, La glorificación de San Francisco, 1972, tapiz, 1200 x 800 cm
Grabado alegórico sobre la Orden Franciscana
Operarios confeccionando el tapiz: Leonardo Riveros, Antonio Falcón, Isaías Cativa y Rafael Alcar
Horacio Butler, La casa violeta, s/f, bordado sobre tela, 113,5 x 136 cm. Colección Museo de Arte Moderno de Buenos Aires
Fachada Basílica San Francisco
Previous
Next

KM1 te acerca a la obra de artistas de la ciudad a través de sitios que forman parte del mapa artístico y cultural de San Telmo.

Presentamos a Horacio Butler, autor del tapiz que corona el altar de la Basílica San Francisco, ubicada en Adolfo Alsina 380. El tapiz de grandes dimensiones fue encargado para ocupar el altar central, que había sido destruido diez años antes, en los incendios de 1955. La glorificación de San Francisco sorprende por sus 12 x 8 metros. Su realización, a cargo de un conjunto de operarios bajo la supervisión de Butler y la dirección de Santiago Larochette, llevó varios años. El tapiz fue emplazado el 4 de octubre de 1972.

La composición se basa en un grabado alegórico sobre la Orden Franciscana. En la parte superior, la Virgen se apoya sobre un árbol florecido y espinoso que envuelve, más abajo, la imagen de San Francisco junto a flores y pájaros.

Butler había comenzado a trabajar en el desarrollo de las artes aplicadas como forma de dar continuidad a las actividades manuales en una era de avance de la producción industrial de objetos culturales. Realizó muchos otros tapices con imágenes de gran síntesis formal y exquisitas composiciones cromáticas, para los que tomó motivos de su entorno en la zona de Tigre, donde se había instalado. Un ejemplo es La casa violeta, que forma parte de la colección del Museo Moderno desde 1968.

KM1 en Fundación Forner-Bigatti

Fachada Fundación Forner-Bigatti, Bethlem 443, Archivo Fundación Forner-Bigatti.
Raquel Forner en su taller, fotografía: Leonor Marsicano, 1976, Archivo Fundación Forner-Bigatti.
Raquel Forner, Astromutación, 1969, óleo sobre tela, Col. Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.
Raquel Forner, La torre, 1959, óleo sobre tela, Col. Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.
Taller Raquel Forner, fotografía: Gustavo Sosa Pinilla, Archivo Fundación Forner-Bigatti.
Previous
Next

KM1 te propone encontrarte con la obra de artistas de la ciudad en sitios que forman parte del mapa artístico y cultural de San Telmo.

Hoy presentamos a Raquel Forner, quien produjo buena parte de su obra en el barrio de San Telmo. La casa-taller que compartió junto a su esposo, el escultor Alfredo Bigatti, es en la actualidad un espacio cultural dedicado a la difusión y conservación del legado de estos artistas.

La Fundación Forner-Bigatti, ubicada frente a la plaza Dorrego, fue creada en 1982. La casa, construida por Alejo Martínez e inspirada en las ideas del arquitecto modernista Le Corbusier, fue el espacio donde vivieron y trabajaron ambos artistas desde 1937.

La colección del Museo Moderno cuenta con las obras Astromutación, de 1969, y La torre, de 1959. Ambas forman parte de una serie de gran potencia imaginativa que Forner comenzó en la década del cincuenta, cuando se interesó por los viajes espaciales e imaginó seres que habitan otros planetas diferentes al nuestro. Esta serie, considerada absolutamente contemporánea al mismo tiempo que profética, se potenció aún más durante la carrera espacial de los años sesenta y la llegada del hombre a la luna, en 1969. Aún se conservan algunas obras de esta serie en el taller de la artista, junto a algunos de sus materiales de trabajo, como aparecen en el registro actual y en la fotografía de 1976.


 

KM1 es un nuevo programa del Museo Moderno que se desarrolla en las calles del barrio de San Telmo. Se trata de una serie de intervenciones artísticas, acciones poéticas y públicas que involucran a los vecinos, comerciantes, transeúntes y curiosos del barrio.

 

Realizadas por artistas que viven o tienen sus talleres en las cercanías del museo, las acciones de KM1 buscan dialogar con la voluntad pública y comunitaria, una convicción que el Museo Moderno sostiene desde su creación, cuando su primer director, Rafael Squirru, organizó una exposición de arte argentino a bordo del buque Yapeyú y con él recorrió más de 60 ciudades, o cuando daba clases de arte en plazas para quienes quisieran escucharlo. 

 

Esta voluntad nómade y vitalista es una referencia e inspiración para pensar de qué manera el museo puede continuar y hacer crecer el diálogo con la comunidad de artistas argentinos, con el público visitante y con los vecinos del barrio. Así, KM1 se propone fomentar los vínculos que unen al museo con San Telmo al mismo tiempo que se despliegan obras de arte en espacios como plazas, vidrieras o la propia calle. 

 

Artistas y obras irrumpen en la cotidianidad del barrio, el Museo Moderno se expande fuera de sus puertas.

Julia Volpato en KM1

Convocada por el Museo Moderno para participar en el programa KM1, Julia Volpato presenta Registro superficial, una intervención con más de 15 dibujos que transcriben las texturas de las tapas de cloacas y tendidos eléctricos de San Telmo a través de la técnica del frottage. El conjunto de dibujos, realizados con tiza sobre papel, fueron exhibidos en una valla publicitaria del barrio.

Julia Volpato (Buenos Aires, 1992) se formó como diseñadora industrial y asistió a talleres y clínicas con distintos artistas. En 2017, su obra Rodamientos recibió el primer premio de la 15º edición del certamen Proyecto A. En 2018, obtuvo una beca para realizar una residencia de tres meses en la Fundación Armando Alvares Penteado, en São Paulo. Durante ese mismo año, participó en el Programa de Artistas de la Universidad Di Tella y fue becaria del Centro de Investigaciones Artísticas, Buenos Aires. En 2019, realizó xx, su primera exposición individual en la ciudad de Bogotá. Vive y trabaja en Buenos Aires.

Registro superficial Julia Volpato

Julia Volpato toma materiales y procedimientos del diseño industrial y los aplica al arte. En los últimos años, ha desarrollado una serie de calcos escultóricos de tapas de cloacas y tendidos eléctricos. Para realizarlos, sigue un procedimiento que consiste en elegir las tapas que le interesan, ya sea por su dibujo reticular o por la forma de sus inscripciones, y realizar sobre ellas un frottage, técnica en la que se frota una tiza sobre un papel colocado sobre la pieza a calcar. El resultado es el registro de la forma y textura de la tapa elegida, que luego se transfiere a placas de madera que son caladas y pintadas para darles un aspecto de hierro brillante.

Para su participación en KM1, Volpato decidió exhibir al público este proceso, convirtiéndolo en una acción performática y una intervención urbana. La artista realizó una serie de registros de tapas de las calles de San Telmo que permanecieron en la vía pública exhibidos en una valla publicitaria del barrio para que los transeúntes pudieran observarlos y llevárselos a sus casas. Asimismo, como un gesto de reconocimiento hacia una zona de la ciudad que solía dedicarse a la producción industrial, la artista ubicó una de sus esculturas en la intersección entre Av. Paseo Colón y Av. Martín García, un enclave donde solía haber fábricas.

La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas que el Museo Moderno lleva adelante en el barrio de San Telmo.

Julia Volpato
Registro superficial, 2021
Frottage de tapas de alcantarilla sobre papel emplazados en valla publicitaria y pieza escultórica de MDF situada en Av. Paseo Colón y Av. Martín García, San Telmo, Buenos Aires.

Para su participación en KM1, la artista Julia Volpato realizó más de 15 registros de tapas de cloacas y tendidos eléctricos en el barrio de San Telmo. Cada registro fue realizado siguiendo la técnica del frottage, en la que se frota una tiza sobre un papel colocado sobre un objeto. Esta acción da como resultado un dibujo que respeta exactamente el tamaño, la forma y la textura de la superficie de las tapas.

Con este procedimiento, Volpato crea una radiografía urbana de aquellos elementos que son cotidianamente ignorados. El suelo suele ser un lugar de tránsito que no llama la atención. La artista se centra en este espacio y en los elementos que lo componen, para poner de manifiesto estructuras básicas de la ciudad que suelen pasar inadvertidas.

Durante su intervención, Volpato ubicó una escultura en la intersección de Av. Paseo Colón y Av. Martín García, una zona de alto tránsito que se ubica frente a una zona de antiguas fábricas que formaron el núcleo industrial del barrio durante el siglo XIX. Asimismo, en un guiño al arte urbano, la artista exhibió toda su serie de frottages en una valla publicitaria del barrio. Estas obras en papel contaban con un fino troquelado en la parte superior para que los transeúntes pudiesen llevárselos a sus casas.

La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas que el Museo Moderno lleva adelante en el barrio de San Telmo.

Julia Volpato
Registro superficial, 2021
Frottage de tapas de alcantarilla sobre papel emplazados en valla publicitaria y pieza escultórica de MDF situada en Av. Paseo Colón y Av. Martín García, San Telmo, Buenos Aires.

Alfredo Dufour 2 (foto Sol Navedo)

Alfredo Dufour (San Juan, 1989) es Licenciado en Artes Plásticas, egresado de la UNCuyo, Mendoza. Realizó las residencias MARCO Arte Foco, Fundación Tres Pinos, Bs. As. (2018/19) y  Can Serrat, Barcelona (2017). Asistió al Programa de Artistas Universidad Torcuato Di Tella (2016) y Yungas (2013). Fue seleccionado en la Primera Bienal Nacional de Dibujo del Museo de Bellas Artes Franklin Rawson (2019), el Premio Fundación Fortabat (2019), el Premio Braque, (2019) y el Salón Rosa Galisteo (2017). Ganó la Beca de Formación del FNA (2016) y obtuvo la mención especial del jurado en el Salón de Pintura Banco Central (2015). Participó en el Salón Nacional de dibujo (2015) y en el premio Fundación Andreani (2015). Realizó las muestras No me digas entiendo, en MARCO (2019); Germán, Galería Constitución (2018); Las cosas simples, en el Museo Franklin Rawson de San Juan (2018); Dibujos animados, en Imagen Galería (2016), y Diciendo mentiras por David Bowie, en Centro Cultural Julio Le Parc (2013). Vive y trabaja en Buenos Aires.

Confitería

Alfredo Dufour

Alfredo Dufour
Confitería, 2021
Intervención en el Bar Británico, San Telmo

Confitería es el título de la intervención de Alfredo Dufour en el Bar Británico, uno de los cafés notables del barrio de San Telmo. Dufour eligió transformar este espacio con su serie escultórica de medialunas y limones. En estas piezas, los materiales y artículos cercanos al mundo de las manualidades, como pelotas o telgopor, se trasladan al lenguaje de la escultura generando escenas surreales y cambiando el uso habitual de los objetos.

Con su obra, Dufour resaltó la belleza de los alimentos subrayando su lado pintoresco. La entrada del bar fue ornamentada con una gran bandeja negra con destellos blancos, que puede ser vista como una noche estrellada o como una clásica asadera enlozada. En el centro de esa superficie, una medialuna flota solitaria. Esta obra inicia la instalación que se despliega en las mesas, en la barra y las ventanas del bar.

En sus piezas, Dufour congela pequeños instantes cotidianos, como sumergir una medialuna en el café con leche o servir una docena de facturas en un plato, que se convierten en un hecho escultórico. Con su acción, el artista genera un vínculo entre la poética del arte contemporáneo y la de uno de los cafés más tradicionales del barrio.

La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas que el Museo Moderno lleva adelante en el barrio de San Telmo.

Confitería es el título de la intervención de Alfredo Dufour en el Bar Británico, uno de los cafés notables del barrio de San Telmo. Estos cafés son parte de la identidad de los barrios de Buenos Aires y se han consolidado como los espacios tradicionales de reunión, discusión y trabajo de músicos, escritores y artistas.

La obra de Dufour se centra en la producción de un universo de objetos propio de los entornos cotidianos que constituyen nuestras costumbres. Objetos que, por cercanos, muchas veces resultan imperceptibles en la cotidianidad. En esta intervención, el artista utilizó el mobiliario del bar como soporte y contexto para sus obras, que representan elementos típicos de los bares porteños como medialunas, tazas blancas y limones. Con estas piezas, el artista propone mostrar los elementos que remiten a la idiosincrasia de la vida en los bares.

Para concluir su intervención, Dufour pidió un café. Desde un enfoque performático, como también es usual en su obra, decidió subrayar este pequeño acto cotidiano clave para los habitantes del barrio.

Con esta instalación, el artista acercó el arte contemporáneo a los espacios públicos y evidenció cómo estos influencian el trabajo de los artistas. La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas que el Museo Moderno lleva adelante en el barrio de San Telmo. 

Julia Padilla 3 (foto Sol Navedo)

Julia Padilla (Buenos Aires, 1991) realizó clínica de obra con Ernesto Ballesteros y José Luis Landet, y programas de formación como Artistas x Artistas (fundación El Mirador), PAC (Gachi Prieto Galería) y ABC (Pan y arte). Obtuvo una beca de la UNDAV para realizar la Maestría de Estéticas Contemporáneas Latinoamericanas (CIA). Acudió al taller Spooky Visión, dictado por Nicanor Aráoz y Flavia Da Rin. Tomó talleres de escritura con María Gainza y Silvia Gurfein. Realizó muestras individuales en Fundación El Mirador, Naranja verde y Gachi Prieto Galería. Forma parte de muestras colectivas en el Centro Cultural Recoleta, Munar, Cecilia Caballero, Granate galería y Panal 361. Participó en los premios UADE, Fundación Andreani, Fundación Williams (textil y de escultura), Ópera Prima en la Casa del Bicentenario, Proyecto A y la Bienal de arte joven.

Piel rizoma

Julia Padilla 

Julia Padilla
Piel rizoma, 2021
Instalación escultórica ubicada en Parque Lezama, San Telmo.

Julia Padilla intervino el Parque Lezama con su instalación Piel rizoma, en la que una serie de piezas entraron en diálogo con el espacio verde. Su obra se caracteriza por el encuentro de texturas y formas que despiertan el sentido del tacto. Esculturas que parecen huevos, insectos, frutos, orejas o bichos desconocidos fueron ubicadas por la artista entre árboles y raíces. Así, estas criaturas híbridas y extrañas se camuflaron con el ecosistema. 

Cada uno de los objetos de Padilla remite a una morfología primaria, compartida por animales y plantas. En su obra, la artista fusiona materiales orgánicos y artificiales, generando conexiones y vínculos entre lo humano y lo no humano. 

Para su instalación, Padilla eligió dos zonas del parque para señalar la extrañeza de sus árboles y la flora y fauna que lo habitan. Entre estos, se destaca el llamado “árbol de papel”, en el que ubicó en una rama un objeto que parecía un extraño fruto blando del que pende un mechón de pelo. En otra área verde del parque, colocó dos esculturas en forma de oreja para escuchar atentamente los sonidos del parque. 

La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas que el Museo Moderno lleva adelante en el barrio de San Telmo.

Con Piel rizoma, la artista Julia Padilla intervino el Parque Lezama con una serie de objetos y esculturas. A este gran espacio verde, corazón del barrio de San Telmo, sus piezas ingresaron como seres mutantes que se mezclan con el ecosistema. Los objetos construidos con diferentes materiales modificaron la experiencia del lugar para quienes lo transitan. Árboles, pájaros, perros y personas interactuaron con las obras que transformaron este espacio cotidiano en un nuevo lugar.

Para su instalación, Padilla eligió algunos puntos específicos del Parque Lezama a los que consideró ideales para realizar un señalamiento o crear un nuevo ecosistema para sus obras. El llamado “árbol de papel”, que se encuentra cerca de la esquina de las calles Brasil y Defensa, fue uno de los espacios elegidos. Aquí la artista ubicó en una rama un objeto que parecía un extraño fruto blando del que pendía un mechón de pelo. Estos objetos despertaron la atención y la curiosidad de los visitantes del parque. Además, en un área de pasto entre palmeras y araucarias, la artista ubicó dos esculturas con dos caracoles marinos en su extremo superior que funcionaban como orejas para escuchar atentamente los sonidos del parque y, a su vez, invitar a los transeúntes a contarles sus secretos.

La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas que el Museo Moderno lleva adelante en el barrio de San Telmo.

Emilia de las Carreras (foto Sol Navedo)

Emilia de las Carreras (Buenos Aires, 1989) es artista visual. Realizó clínicas de obra con Fabiana Barreda, Osías Yanov, Luciana Lamothe y Ernesto Ballesteros. Participó en muestras colectivas en espacios como Centro Munar, Museo de Arte MBA MAC de Bahía Blanca, La Verdi, galería El Mirador, entre otros. Participó en la Beca ABC 2014 y Proyecto PAC, y fue becada en 2018 para el programa de formación de Artistas x Artistas, dirigido por Florencia Rodríguez Giles y Tomás Espina. Asistió a la clínica Spooky Visión, a cargo de Nicanor Aráoz y Flavia da Rin. En 2015, ganó el concurso Proyecto A, con el que  realizó Luego, su última muestra individual. En 2019, fue seleccionada por la Bienal de Arte Joven y Premio Itaú Cultural. Es parte del equipo docente de Vergel, en el programa “Pintando en el Hospital”. Vive y trabaja en Buenos Aires.

Harapos diabla

Emilia de las Carreras 

Emilia de las Carreras

Harapos diabla, 2021

Móvil conformado por chapitas, hilo tanza, mariposas y mechones de pelo trenzado 

Ubicado en Nueva Librería, San Telmo

Convocada por el Museo Moderno, Emilia de las Carreras presenta Harapos diabla, obra perteneciente a una serie de móviles de gran formato, en los que la artista usa diferentes elementos recolectados en sus caminatas diarias, como chapitas metálicas o alas de mariposas,  y cabellos trenzados propios y de sus amigos. Al concentrarse en lo que normalmente es desechado o ignorado, de las Carreras teje una constelación de los espacios que transita y, a la vez, les da nueva vida y movilidad a los objetos.

De las Carreras se define como una artista “ciruja”. Durante sus recorridos está siempre mirando el suelo, recogiendo pequeños tesoros que transforma luego en material para su obra, que confecciona como si se tratase de un ritual. Así, la artista se relaciona en forma afectiva con los objetos y resalta su vulnerabilidad y resistencia. 

El móvil, de más de dos metros de largo, fue ubicado frente a la Nueva Librería, en la intersección de las calles Balcarce y Estados Unidos. La pared naranja le sirvió de fondo y de sostén para que el móvil cobrara vida y pendulara con el viento y para llevar a gran escala parte del micromundo urbano.

La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas que el Museo Moderno lleva adelante en el barrio de San Telmo.

Como parte del programa KM1, Emilia de las Carreras intervino con un móvil la pared junto al ingreso de la Nueva Librería, ubicada en la intersección de las calles Balcarce y Estados Unidos. Su pared de color naranja vibrante le sirvió de fondo y soporte para que esta obra de más de dos metros de largo cobrara vida.

El móvil pertenece a la serie Harapos diabla. Está realizado con pequeños objetos encontrados durante los recorridos diarios de la artista, como chapitas metálicas y alas de mariposa. Estos fueron recogidos de las grietas de las baldosas y se hicieron más visibles al ubicarse en altura y moverse con el viento. Instalada en esta esquina de San Telmo, la obra llamó la atención de los transeúntes que pudieron ver su brillo y su forma de pendular.

La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas que el Museo Moderno lleva adelante en el barrio de San Telmo. 

Daniel Basso (foto Sol Navedo) 1

Daniel Basso (Mar del Plata, 1974) cursó estudios de pintura en la Escuela Superior de Artes Visuales de Mar del Plata. Fue becado por Fundación Antorchas, el Fondo Nacional de las Artes, Fundación Telefónica, TRAMA (patrocinado por la Rijk Academie) y el Ministerio de Cultura de la Nación. Realizó las exposiciones individuales Bijouterie para camiones (Galería Appetite, Bs. As., 2008), Tour blando (Centro Cultural Recoleta, Bs. As., 2016) Maple&Co. (Fundación OSDE, 2017), Richmond, Reggo, Real (Galería The White Lodge, Córdoba, 2018) Farola. Tapiz. Túnica (Calvaresi Contemporáneo, Bs. As., 2019), entre otras. Ha mostrado su trabajo en forma colectiva en numerosas exposiciones, bienales, ferias y salones. Su obra forma parte de colecciones públicas y privadas. En 2017, fue seleccionado para el premio Braque y, en 2019, recibió el primer Premio Itaú en Artes Visuales. Realizó una residencia de tres meses en Atelier Mondial, Basilea, Suiza, y en 2009, junto al artista Juan José Souto, fundó en Mar del Plata el proyecto Mundo Dios, referencia del arte contemporáneo a nivel nacional. Vive y trabaja en Buenos Aires.

Bijouterie para camiones Real State

Daniel Basso

Daniel Basso, Bijouterie para camiones Real State, San Telmo, 2021 

Intervención de piezas de madera y acrílico sobre camión

Daniel Basso es un artista marplatense de gran trayectoria. Su obra se centra en el desarrollo de piezas escultóricas entre lo decorativo y lo utilitario. Basso toma como referencia el estilo decorativo de los chalets de Mar del Plata construidos en los años cincuenta y sesenta, haciendo especial foco en sus molduras y materiales característicos. 

Para KM1, el artista presenta Bijouterie para camiones Real State, una intervención sobre el frente de un camión de mudanzas con piezas inspiradas en columnas arquitectónicas y una gran joya de acrílico brillante. Con esta acción, Basso genera una doble transformación de los objetos. Por un lado, cambia el contexto y la escala de los elementos arquitectónicos convirtiéndolos en joyas preciosas y, por otro, utiliza el camión como cuerpo y soporte. Los espejos del camión se convierten en orejas y el frente, en la base para un gran prendedor. 

Aunque esta serie fue exhibida en la galería Apettite en 2008, esta es la primera vez que se presenta en un vehículo en una calle de la ciudad de Buenos Aires. Al exhibir las obras en el espacio público, se concreta la intención del artista de exhibir esta bijouterie para camiones en el soporte y en el espacio para los que fue diseñada. 

La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas que el Museo Moderno lleva adelante en el barrio de San Telmo.

Para KM1, el artista Daniel Basso presenta Bijouterie para camiones Real State, una intervención sobre el frente de un camión de mudanzas con piezas inspiradas en columnas arquitectónicas y una gran joya de acrílico brillante. Con esta acción, Basso genera una doble transformación de los objetos. Por un lado, cambia el contexto y la escala de los elementos decorativos de la arquitectura convirtiéndolos en joyas preciosas y, por otro, utiliza el camión como cuerpo y soporte.

El camión de mudanzas se ubicó en Av. Juan de Garay al 500, una de las calles más transitadas del barrio de San Telmo. Allí emplazada, la obra abre la posibilidad de pensar este espacio de circulación y sus vehículos como lugares propicios para la decoración y el lujo. Los espejos del camión se convirtieron, por unas horas, en orejas y el frente, en la base para un gran prendedor que llamó la atención de niños y adultos que paseaban por el barrio.

Copia de Carton Pintado 2 (foto Sol Navedo)

Mariano Altamirano (Buenos Aires, 1988), conocido como Cartón Pintado, es pintor y músico autodidacta.  Se inició en el arte pintando en su habitación con técnica mixta unos grandes cartones que encontraba en la calle. Durante 2019 participó en algunas muestras colectivas en el Centro Cultural Haroldo Conti y en la galería Alpha Centauri, en Buenos Aires. En el año 2020, realizó su primera muestra individual en la galería Quimera, con la curaduría de caterine ful lov (proyecto de Nina Kovensky y Lucía Reissig). Actualmente es artista residente de Munar / Boca de Fuego. Paralelamente compone y canta canciones de amor y toma clases de ritmos urbanos y twerk. Vive y trabaja en Buenos Aires.

Onda fixie

Cartón Pintado

Cartón Pintado

Onda fixie, 2021

Intervención con cinco óleos y acrílicos sobre cartón en bicicletería “Mila”

Cartón Pintado produce una serie de collages llamativos, llenos de color y fuerza. Utiliza cartón reciclado como soporte y lo interviene con óleo, acrílico, aerosol y objetos como cordones de zapatos. En sus pinturas aparecen personajes, entre mitológicos y domésticos, que producen un recorrido íntimo y sensorial en el que despliega su imaginario afectivo. 

Para KM1, el artista intervino una bicicletería del barrio de San Telmo con cinco pinturas. Se trata de un gesto amoroso y humilde. Retratos de sus amigos y mascotas se mezclan con animales fantásticos, mujeres araña, seres alados y brillantes. 

Con su obra, Cartón transforma lo cotidiano, dándoles nuevos usos a los materiales y agregándoles magia a las superficies. Un ejemplo claro de este procedimiento es la obra de la MariPosa, ubicada en la puerta de ingreso a la bicicletería, en la que dos cajas de pizza se transforman en alas. En un juego entre lo popular y lo preciosista, esta obra simboliza, según el artista, lo efímero del tiempo y las formas necesarias para disfrutar correctamente de él

La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas que el Museo Moderno lleva adelante en el barrio de San Telmo.

 

Cartón Pintado presenta en la bicicletería Mila, ubicada en Caseros y Defensa, cinco de sus pinturas de técnica mixta sobre cartón. Su intervención se relaciona con el desplazamiento sobre ruedas y la vida nómade y migrante.

El artista, pensando sus pinturas como seres que se trasladan, genera un nuevo vínculo entre su obra y las bicicletas fixies, o de piñón fijo. Al igual que este tipo de vehículo, sus pinturas tienen un carácter autónomo, móvil y vincular. El cuerpo, la materia y el movimiento se unen en una misma dirección.

Con esta acción, Cartón introduce en el barrio figuras que habitan entre las ruedas y los manubrios, cambiando la mirada sobre este espacio industrial y mutando la energía sensible del lugar en un espacio cariñoso y fantástico. El artista finaliza cantando una canción de amor con su guitarra junto a sus pinturas, incorporándole una voz y una atmósfera acogedora a esta tradicional esquina. 

Copia de Francisco Montes 8 (foto Sol Navedo)

Francisco Montes (San Fernando, 1995) realizó estudios en la Universidad del Cine. Participó en el programa de Artistas x Artistas y en el programa de CIA. Estudió pintura con Mariana López y realizó clínica y talleres con Fernanda Laguna, Santiago Villanueva y Roberto Jacoby, entre otros. Formó parte de El burro y la moto (2018), una muestra curada por Nicanor Aráoz y Flavia Da Rin, y realizó su primera muestra individual, La casa del incesto (2019), en una casa abandonada. Vive y trabaja en Buenos Aires.

Siesta unicornio 

Francisco Montes

Francisco Montes

Siesta unicornio, 2021

Intervención de los ventanales del garaje “El Triunfo, pintura acrílica y aerógrafo sobre vidrio

Siesta unicornio es el título de una serie de pinturas que Francisco Montes realizó en los ventanales del garaje “El Triunfo”, un estacionamiento de un antiguo edificio de la calle México, en el barrio de San Telmo. Montes pintó cuatro ventanales del espacio con figuras que representan el reflejo de una mariposa, bañistas de otras dimensiones y un unicornio durmiente. La obra de Montes evoca la fantasía y el ocultismo. 

 En los últimos años, el artista ha realizado pinturas sobre superficies traslúcidas, como vidrios o plásticos transparentes.  Así, subraya la voluntad ritual de su pintura, una forma que aspira a funcionar como un portal hacia otros estados perceptivos. Es común que en sus pinturas se retraten animales y criaturas extrañas que hacen referencia a los bestiarios medievales. Asimismo, Montes reemplaza el pincel por el aerógrafo como herramienta principal, con lo que logra formas de límites difusos que otorgan una atmósfera onírica a sus piezas. 

 En esta serie, Montes hace referencia a los tapices medievales que se encuentran en la colección The Cloisters del Museo Metropolitano de Nueva York. En estos aparece la figura central del unicornio, que simboliza la figura de Cristo, la inmortalidad y la sabiduría. La insistencia de Montes en traer al presente esta figura da cuenta de la supervivencia de elementos míticos del pasado en el presente y de su resignificación en la cadena de transacciones económicas actuales. 

La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas que el Museo Moderno lleva adelante en el barrio de San Telmo.

 

Siesta unicornio es el título de una serie de pinturas que Francisco Montes realizó en los ventanales del garaje “El Triunfo”, un estacionamiento de un antiguo edificio de la calle México, en el barrio de San Telmo. Montes pintó cuatro ventanales del espacio con figuras que representan el reflejo de una mariposa, bañistas de otras dimensiones y un unicornio durmiente. La obra de Montes evoca la fantasía y el ocultismo.

Su acción de pintar en vivo llamó la atención de los transeúntes y modificó la experiencia en relación con el espacio urbano. Montes reemplaza el pincel por el aerógrafo como herramienta principal, con lo que logra formas de límites difusos que otorgan una atmósfera onírica a sus piezas. Asimismo, el artista introduce con sus pinturas un nuevo imaginario al agregar a la arquitectura ortogonal criaturas, colores y texturas.

Retrato Aurora Castillo (foto Sol Navedo)

Aurora Castillo (Buenos Aires, 1987) estudió en el Instituto Vocacional de Arte Manuel J. de Labardén (IVA) y en la Escuela de Bellas Artes Rogelio Yrurtia. Se formó en las clínicas de Diana Aisenberg desde el año 2013. Asistió a los talleres de Eduardo Stupía y Alejandra Seeber en el Programa de Artistas de la Universidad Torcuato Di Tella, en 2012, y de Paula Massarutti y Severine Hubard en el Centro de investigaciones Artísticas (CIA), en 2013. En 2017, realizó un taller de escultura con Luis Terán. Participó de la residencia Boca de Fuego, en Munar Arte, con coordinación de Carlos Herrera, durante 2018 y 2019. Desde 2020, es representada por Moria Galería. Vive y trabaja en Buenos Aires.

Gauzy

Aurora Castillo

Aurora Castillo, Gauzy,  intervención urbana con telas de voile pintadas sobre fachada, 2021

Las dos grandes telas que Aurora Castillo deja caer desde unos balcones, con su liviandad y transparencia, aspiran a disolver su materia y a convertirse en puro color. Con ellas, la artista investiga el límite inestable entre pintura y escultura, y se pregunta si el color solo puede generar un espacio, ocupar un lugar, convertirse en cuerpo, ser él mismo una escultura.

 Sus piezas, con una escala superior a la humana y su parecido con las banderas, recuerdan la ambición pública de la escultura monumental. Pero las obras se alejan rápido de esas referencias y las tuercen, para acercarse y hacer nido en las tradiciones femeninas del arte textil y en la paleta del mundo infantil. Así, traman una alianza con un mundo fluido y en movimiento, con tradiciones artísticas a la vez alternativas y domésticas.

 Las telas fueron exhibidas por primera vez en el marco de la exposición Un bosquejo de la intemperie, organizada en Munar, La Boca, en 2019. Ahora, colgadas en un balcón de San Telmo, unen su vuelo sutil con la arquitectura emblemática del barrio y generan una nueva puesta, donde tela y hormigón se comunican y complementan para armar una composición que  reclama una vida más orgánica, más blanda, más amable.

La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas que el Museo Moderno lleva adelante en el barrio de San Telmo.

San Telmo es uno de los barrios más antiguos de la ciudad de Buenos Aires. Por sus huellas arquitectónicas coloniales y decimonónicas ha sido declarado en su totalidad Monumento Histórico. Las obras de Castillo intervienen esta arquitectura emblemática generando una nueva puesta, donde tela y hormigón se comunican y complementan y reclaman una vida más orgánica, más blanda, más amable.

Las dos grandes telas que Castillo deja caer desde unos balcones de la calle Defensa, con su liviandad y transparencia, aspiran a disolver su materia y a convertirse en puro color. Con ellas, la artista investiga el límite inestable entre pintura y escultura, y modifica la ciudad invitando a los transeúntes a mirar hacia arriba.

KM1 aspira a crear nexos entre el museo, los artistas que habitan en la zona y la vida cotidiana del barrio de San Telmo.

Antonella Agesta (foto Sol Navedo)

Antonella Agesta (Temperley, 1993) estudió Artes Visuales y se especializó en pintura en la Universidad Nacional de las Artes. Participó de clínicas y talleres de formación independiente, como del Programa de Artistas de la Universidad Di Tella en su edición 2017. Desde 2017 ha participado de exposiciones tanto colectivas como individuales, entre ellas se destacan la  Bienal de Arte Joven en Centro Cultural Recoleta (2017), Premio Itaú Artes Visuales en Casa Nacional del Bicentenario (2018), Ya nos estamos yendo en la Universidad Di Tella (2018), el Salón Nacional de Rosario edición 73 (2019) y Antosofías, en Selvanegra Galería (2019). Antonella es docente en talleres de arte para niños y adultos. Se desempeña como redactora en Jennifer, revista digital de arte y actualidad desde 2019. Vive y trabaja en Buenos Aires. 

Eclipse

Antonella Agesta

Antonella Agesta, Eclipse, instalación pictórica en anticuarios de San Telmo, 2021

Antonella Agesta interviene tres vidrieras de anticuarios tradicionales del barrio de San Telmo con una serie de pinturas de formatos variados. En ellas, la artista retrata objetos antiguos y preciosos desde una perspectiva íntima y fantasiosa. 

Para la artista, la instalación es una manera de hacer que las pinturas regresen a su origen. La serie de obras, en las que objetos casi mágicos se recortan sobre cortinados, surgieron de una investigación en la que Agesta caminaba y recorría anticuarios, buscando y encontrando elementos antiguos con los que se vinculaba simbólica y afectivamente para luego pintarlos. 

A través de su obra, en la que relaciona la pintura contemporánea con la tradición y la historia, Agesta les da un poder casi mágico a estos objetos. A veces por su tratamiento delicado y detallista, otras por la aparición de telones envolventes que se abren como portales a otros puntos del universo, las piezas aparecen como joyas, talismanes o amuletos que conjuran el pasado y la taumaturgia.

La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas que el Museo Moderno lleva adelante en el barrio de San Telmo. Agradecemos a Anticuario Finocchi, Calvaresi Antiquariato e Imperio Antigüedades por su participación.

Con Eclipse, Antonella Agesta interviene tres vidrieras de anticuarios tradicionales del barrio de San Telmo ubicados en la calle Defensa y en el Pasaje Don Anselmo Aieta, junto a la Plaza Dorrego. Estas locaciones han sido los espacios tradicionales para la compra y venta de antigüedades en la ciudad y se han conformado como lugares icónicos, dándole valor histórico al barrio por años. Las pinturas de Agesta entran a este espacio generando una bisagra temporal entre la pintura contemporánea y la tradición, interactuando y modificando las vidrieras, modificando el paisaje urbano y brindando un momento de sorpresa a los habitantes del barrio. Al mismo tiempo, la intervención subraya la relación entre pintura y decoración. La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas que el Museo Moderno lleva adelante en el barrio de San Telmo. Agradecemos a Anticuario Finocchi, Calvaresi Antiquariato e Imperio Antigüedades por su participación.

Copia de Nina Kunan (foto Sol Navedo)
Nina Kunan (1990, Buenos Aires) es artista visual y Licenciada y Profesora en Artes por la Universidad de Buenos Aires. Estudió costura y tapicería y asistió a una clínica y taller de obra con Marina De Caro. Fue agente del Centro de Investigaciones Artísticas en 2018. Se formó en pintura y dibujo con Eduardo Stupía (Universidad Torcuato Di Tella 2015 y 2016), Alfredo Londaibere y Bárbara Low. Ganó la beca de intercambio BECAR Cultura (Turín, 2019) y la Beca Creación del Fondo Nacional de las Artes (2018), fue seleccionada en el Salón Nacional (2021), obtuvo los premios KLEMM (2019), Proyecto-A (2017) y participó en las Residencias RARO Madrid (2017). En 2020 abrió su sexi-shop Arrepentida. Integró los equipos de proyectos autogestivos y colectivos como La Baranda Galería, Editorial Muchas Nueces y Proyecto NUM.

Vestido público

Nina Kunan

Nina Kunan, Vestido público, intervención textil a medida sobre bolardo en las calles Chile y Perú y en una columna del Parque Lezama, 2021

Convocada por el Museo Moderno, Nina Kunan vistió los bolardos de la esquina de las calles Chile y Perú y las columnas de Parque Lezama. Así, la artista continúa con su serie de señalamientos en el espacio público, en los que interviene algunos mobiliarios urbanos con accesorios textiles confeccionados manualmente. 

Con estas acciones, la artista subraya elementos del diseño urbano que son tan cotidianos como ignorados. Kunan devela la sensualidad de estos objetos a través de un gesto entre humorístico y cariñoso, e invita a relacionarnos con la ciudad de una manera más táctil y lúdica.

En su trabajo, Kunan se ha interesado especialmente por el fetichismo, la parafilia y la capacidad de seducción de los objetos. El cierre, el ocultamiento y el develamiento, el reencuadre de lo señalado, las telas plásticas y brillantes son elementos recurrentes en su trabajo, que dan cuenta de una aproximación sensual a aquello que nos rodea.

La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas que el Museo Moderno lleva adelante en el barrio de San Telmo. 

Vestido público es el título de una serie de intervenciones en la que la artista Nina Kunan viste mobiliarios urbanos con accesorios textiles confeccionados a mano. Para el programa KM1, Kunan cubrió una columna de la glorieta de Parque Lezama y una bolarda de Chile y Perú con telas brillantes y atractivas. Con esta acción, la artista cambia la forma de circulación de los habitantes del barrio. Los invita a observar con detención estas estructuras que pasan inadvertidas en la vida cotidiana. De este modo, devela la sensualidad de estos objetos a través de un gesto performático entre humorístico y cariñoso, en el que interactúa con la obra y a la vez convoca a los espectadores a acercarse. La obra de Kunan nos insta a pensar el barrio y la ciudad desde lo lúdico, lo táctil, lo sensual y lo humorístico, para encontrar una nueva perspectiva y un nuevo transitar por los lugares que habitamos. La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas en el barrio de San Telmo que el Museo Moderno lleva adelante. 

Julieta Tarraubella 2 (foto Sol Navedo)

Julieta Tarraubella (1991, Argentina/Perú) es artista visual y diseñadora de Imagen y Sonido, egresada de la UBA. En 2014 ganó la Beca Escala AUGM de intercambio para estudiar Artes Visuales y Medialogía en UNICAMP, Brasil. Fue seleccionada, en 2015, para el programa de pasantías de la Colección Peggy Guggenheim, Venecia, Italia. Durante 2017, participó en el Programa de Cine de la Universidad Torcuato Di Tella. En 2019 ganó el premio de la Bienal de Arte Joven de Buenos Aires. En 2020 ganó una mención del Concurso de Fotografía y Video de la Fundación Bunge & Born y fue seleccionada para exhibir en el Festival Byte Footage. Su obra forma parte de reconocidas colecciones argentinas. Vive y trabaja en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Búnker

Julieta Tarraubella

Búnker es una performance en la que tres personas con gafas de matriz led atraviesan un paisaje urbano distópico. En las gafas se reproducen continuamente titulares de noticias extraídas de portales de internet. Los personajes caminan y recorren la ciudad enceguecidos por la información que consumimos a diario, o, quizás, observan la realidad a través del filtro deformante de las noticias y los titulares periodísticos.

Búnker fue presentado por primera vez en el marco de la exposición Perfuch, en la galería UV de Buenos Aires, en 2018. En esta ocasión, la artista seleccionó espacios cercanos a las recovas y la autopista, en el Barrio de San Telmo, que por su gran escala y tonos grises remiten a una ciudad postindustrial y deshumanizada. Como varias de sus piezas, Búnker cuestiona el vínculo que establecemos con la tecnología y cómo esta modifica nuestras percepciones.

La acción forma parte del programa KM1, una serie de intervenciones artísticas en el barrio de San Telmo que el Museo Moderno lleva adelante.

Búnker es una performance de Julieta Tarraubella en la que tres personas con gafas de matriz led atraviesan un paisaje urbano distópico. En las gafas se reproducen titulares de noticias extraídas de portales de internet. Los personajes caminan y recorren la ciudad, enceguecidos por la información que consumimos a diario, o, quizás, observan la realidad a través del filtro deformante de las noticias y los titulares periodísticos.

Con Búnker, Tarraubella señala cómo las noticias y los medios de comunicación forman parte de nuestro paisaje cotidiano y cómo la tecnología modifica también la manera en que nos vinculamos y entendemos lo que ocurre a nuestro alrededor. Mientras los performers recorren San Telmo, son mirados y señalados por los transeúntes. Estos personajes, que parecen provenir de una ficción ciberpunk, recuerdan a quien camine por el barrio que no siempre es posible mirar a quien tenemos enfrente ni encontrar en los ojos de quienes nos miran una intención, una verdad o una identidad.

En un barrio tan visualmente notorio como San Telmo, los performers señalan aquellos lugares que podrían definirse como “no lugar”: carteles vacíos, rampas, pasillos, puestos de diario, escalinatas, arquitecturas urbanas intercambiables, esos espacios de las grandes ciudades donde el ser humano permanece anónimo.

Durante estos 15 días

Durante estos 15 días en que estaremos cerrados al público, desde nuestras redes y en la página web del Museo Moderno compartiremos mensajes de referentes del arte y la cultura que reflexionan sobre la importancia de mantener los museos abiertos. Este nuevo aislamiento nos encuentra fortalecidos. Por un lado, tras un año de cuarentena en que nos vimos obligados a repensarnos como institución y a reinventarnos y seis meses desde la reapertura de los museos en octubre de 2020, hoy sabemos a ciencia cierta que los museos son espacios seguros. Los museos son espacios históricamente reglamentados para los cuales fue sencillo adaptarse a los nuevos requisitos de cuidado que exige la amenaza del Covid19: podemos garantizar el uso del barbijo, la distancia social y el aforo necesario, y prevenir así que los museos sean espacios de propagación del virus. Por otro lado, durante todo este tiempo, asumimos el desafío de generar un museo vivo y relevante para nuestros diversos públicos y para las comunidades artísticas y educativas, apoyando y sosteniendo la creación y la visibilidad de artistas, educadores e intelectuales y gestores de la cultura a través de los programas virtuales así como, más recientemente, los presenciales. Los museos son también esenciales ya que su rol es más relevante que nunca para acompañar a una sociedad en crisis, en estado de duelo, que atraviesa altos índices de dolor y angustia. La cultura y el arte, como afirma la OMS ampliamente, conllevan beneficios para la salud física y mental de todas las personas, de todas las edades. El arte mismo es transformador y sanador y puede ayudarnos a atravesar este contexto tan desafiante. Finalmente, los museos son instituciones necesarias, porque generan trabajo para miles de artistas, profesionales del arte, proveedores culturales y porque incentivan tanto la producción artística de una comunidad en estado de fragilidad ante la pandemia como el desarrollo imaginario, lo que nos brinda la posibilidad de servir de inmenso apoyo a la educación de nuestro país. Durante estos días de cierre, sostendremos nuestros canales digitales como alternativa para estar presentes en la vida pública. Los invitamos a acompañarnos y los esperamos presencialmente dentro de 15 días con todos los protocolos de cuidado vigentes, como siempre.

Victoria Noorthoorn
Directora del Museo Moderno de Buenos Aires
Alberto Sendros
Galerista
Cynthia Cohen
Artista visual argentina
Laura Isola
Periodista
Mónica Giron
Artista
Rubén Méndez
Vice presidente de Delmiro Méndez e Hijos S.A.
Transporte internacional de obras de arte
Fernando Portabales
Artista
Carlos Bolig y Franco Bolig
Pintura en sala
Adriana Bustos
Artista
Jorge Miño
Artista
Andrés Brun
Coleccionista
Cesar Abelenda
Galería Pasto
EXPOSICIONES PRESENTES
Una llamarada pertinaz: la intrépida marcha de la Colección del Moderno
Diana Aisenberg: Mística robótica en la economía de cristal
Cotelito: Vuelvo como un jardín después del invierno
Elian Chali: Plano inesperado