Actividades para el aula

Greco, el informal

Alberto Greco formó parte del Movimiento Informalista, una corriente artística que propuso nuevas maneras de pensar el arte y puso en discusión el límite de lo ¨artísticamente correcto¨ a partir de la exploración de una nueva materialidad en la pintura.

Sus series de pinturas negras, realizadas a partir de 1959, son telas y maderas en las que mezcla el óleo con brea, esmalte, tierra y todo tipo de materiales no tradicionales. Exponía muchas de sus obras a la intemperie, para que las fuerzas de la naturaleza, como la lluvia, el viento, el rocío del amanecer o el calor del sol del mediodía, alteraran azarosamente la composición y los materiales, lo que daba lugar a resultados imprevisibles y maravillosos.

¿Te animás a trabajar este proceso en una obra de tu autoría?

Obra: Alberto Greco. ¨Sin título o Pintura hombre¨, Óleo y esmalte industrial sobre tela (1960). Exhibida en ¨Una llamarada pertinaz. La intrépida marcha de la colección del Moderno¨, en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (2018)

Saberes cruzados

La formación académica de los artistas no se limita únicamente a las artes visuales. El cruce entre la práctica artística y otros campos del conocimiento da lugar a otras dinámicas que enriquecen y generan nuevos puntos de vista acerca del arte. Desde el área de universidades del museo te compartimos el caso de Elda Cerrato (argentina nacida en Asti, Italia, en 1930).

En el segundo subsuelo del Museo de Arte Moderno tiene lugar la exhibición temporaria “El día Maravilloso de los Pueblos”, de Elda Cerrato.La exposición antológica recorre diferentes momentos de su vasta producción artística. La artista se formó como bioquímica y, en su etapa inicial, se puede apreciar el cruce entre sus estudios en bioquímica y las experimentaciones plásticas y el esoterismo. La serie “Ser Beta” aborda el misterio de los seres vivos, los planetas y el espacio exterior, y representa la visión de la artista sobre la vida, sus formas y sus energías.

Obra (imagen 2): Elda Cerrato, Algunos segmentos, 1970, film 16 mm transferido a digital, color, sonido. Colección del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.

Obra: Sebastián Gordin, Nikita G, 2004 exhibida en Una llamarada pertinaz, la intrépida marcha de la colección del Moderno en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (2018)

Recursos pedagógicos
Escenarios de ciencia y ficción

Durante gran parte del 2020 sentimos que estábamos inmersos y éramos seres imposibles dentro un film de ciencia ficción. La frontera entre lo inverosímil y lo real estuvo sutilmente desdibujada. Desde el Museo Moderno los invitamos a reflexionar sobre esta obra de nuestra colección.

Sebastian Gordin (1969, Buenos Aires) utilizó poliéster, fibra de vidrio y madera para darle vida a esta obra titulada “Nikita G” realizada en el año 2004. En ella observamos una realidad alternativa con seres humanoides en un escenario fantástico de destrucción.

Es una pieza intrigante que nos hace pensar en las diferentes formas que puede adoptar el caos dentro de la cabeza de un artista… Pero también nos invita a considerar los posibles escenarios virtuales o materiales que construimos colectivamente y el rol individual que cada uno tiene en la construcción de nuestra cotidianeidad.

Los invitamos a conocer esta y otras obras de la colección del museo en la exposición Una llamarada pertinaz. La intrépida marcha de la colección del Moderno. Reservá tu entrada en nuestra web www.museomoderno.org


Palabras sentidas

¿Cómo se nombra una obra de arte? 

A través de los títulos, los artistas ofrecen claves para comprender sus obras de arte. Pueden ser irónicos, narrativos, poéticos o explicativos. A veces, conocer el título de una obra puede cambiar lo que pensamos sobre ella. En 1962, Emilio Renart compuso esta obra con un lienzo que se cuelga de la pared y una estructura metálica hecha de aluminio, tul, aserrín y resina que emerge de la pintura. En aquel entonces, mucha gente consideró que esa y otras piezas similares del artista eran “monstruos”. En algunas visitas guiadas, chicos de varias escuelas le pusieron nombres como “escultura viva”, “gallina galáctica” o “submarino cósmico”. Renart le puso Bio-Cosmos nº1. ¿Cómo le pondrías vos?

Emilio Renart, Bio-Cosmos nº1, 1962, estructura metálica, aluminio, lienzo, pintura, cola vinílica, tul, aserrín, resina poliéster, 230 × 300 × 90 cm. Adquisición 1968. Museo de Arte Moderno de Buenos Aires

Emilio Renart. Bio Cosmos N 1