El Museo Moderno presentará la exposición individual Nacha Guevara: Aquí estoy con el objetivo de reivindicar la importancia de una de las más grandes artistas argentinas, quien también participa de la exposición historiográfica Esto es teatro. Actriz, cantante, modelo, compositora y conductora de televisión, Nacha supo concebir el arte como una herramienta de transformación social que utilizó con radicalidad, con una profunda actitud experimental que le permitió responder a cada una de las escenas culturales y circunstancias históricas que le tocó vivir. La exposición explora la manera en que la artista utilizó el género del Café Concert como una plataforma de su posicionamiento estético y político.
Nacida como Clotilde Acosta en Mar del Plata el 3 de octubre de 1940, Nacha Guevara es considerada una de las artistas más completas e importantes de Latinoamérica. Su capacidad para reinventarse y su versatilidad la han convertido en un ícono cultural. Desde la disolución de la vida cotidiana en el arte, propia de las vanguardias de los años sesenta, hasta su espectacularización total en el siglo XXI a través de los shows de telerrealidad, Nacha encarna como pocas artistas la experiencia de la cultura argentina de los últimos sesenta años. Una artista caleidoscópica a quien siempre, desde su presencia en el Instituto Di Tella hasta el presente, pudimos observar levemente desplazada hacia adelante en la historia. Vociferante o meditativa, agresiva o silenciosa, en cada uno de sus movimientos nos invitó a abrir la puerta de aquello que vendría. Ese corrimiento ha sido motivo de muchas incomodidades para esta artista inasible y mítica, que sobrevivió exilios, bombas y dictaduras, además de críticas feroces que intentaron, sin éxito, ponerle un cerco que siempre supo eludir: o muy aguerrida, o muy frívola, o insoportablemente joven y libre.
Esta exhibición del Moderno se propone descubrir las mil y una versiones de Nacha, en una síntesis de seis décadas que celebra la densidad, la pertinencia y la contribución al arte y la cultura argentinas de una de sus más grandes artistas “totales”, dueña de una coherencia estética y política que sostuvo a lo largo de su extensa carrera.
Curaduría: Álvaro Rufiner, Curador invitado, con la colaboración de Alejandro Tantanian, Curador de Teatro del Museo Moderno