Museo Moderno
FUNDACIÓN KLEMM
Sala 3 Crédito Jorge Miño - Colección Klemm

Creada en 1995, la Fundación Federico Jorge Klemm abrió sus puertas en el espacio contiguo a la Galería homónima que funcionó entre 1992 y 1995. Heredera de aquel proyecto, sus prácticas y trayectoria, la Fundación nació como un espacio para que las obras de la colección de Federico Klemm tuvieran clara visibilidad pública, con acceso a todas las comunidades, libre y gratuito, y acompañando a la difusión del patrimonio nacional e internacional con un programa de exhibiciones temporales de arte argentino contemporáneo. En 1997, Federico Klemm sumó a la Fundación el Premio Klemm a las Artes Visuales, una convocatoria anual para promover a artistas jóvenes locales, y que representa la vía principal de crecimiento de la colección, sumando dos obras de arte emergente, a partir de los dos primeros premios adquisición. Este proyecto, de gran prestigio en la comunidad artística celebra, en 2020, sus 24 años de solidez y reconocimiento.
“En la fundación que lleva mi nombre hemos instaurado una nueva concepción en cuanto a la creación de un espacio con vida propia que podemos definir como museo global, donde se exhiben colecciones en función didáctica y museológica que al mismo tiempo cubren las necesidades de los amantes del arte, de los coleccionistas y de la crítica especializada, y donde la obra adquiere una nueva dimensión dentro del arte como idea, para dejar un testimonio histórico del quehacer artístico desde el fin de milenio que nos toca vivir. Nuestra misión es de una gran responsabilidad, porque asumimos nuestra deuda con el arte argentino en una proyección global que trascienda las dificultades de nuestra ubicación geográfica. Continuamente surgen nuevos valores artísticos y se consolidan internacionalmente artistas argentinos, lo que hace suponer que estamos cerca de logros muy importantes en el campo del arte y que se pueden producir sorpresas muy gratificantes. Por eso mismo uno de los preceptos esenciales de nuestra fundación es promover a los artistas jóvenes.” FK, 1997.
Desde 1998, la Fundación cuenta con la designación de la Academia Nacional de Bellas Artes como veedora artística y administrativa de la Fundación, que comenzó a accionar a partir de su muerte en el año 2002